Nunca lo habían pensado y quien sabe si luego harían todo lo que se quisieran proponer, pero era bonito de imaginar y más bonito aún el pensar tantas cosas que podrían hacer juntas y tanto que les quedaba por vivir.
martes, 29 de diciembre de 2015
Lista
Y antes de terminar el año, ya empezaron a hacer planes para el siguiente. Y una idea de repente les vino a la cabeza, hacer una lista de cosas que hacer juntas.
domingo, 27 de diciembre de 2015
Mutuamente
Ella, creída por una noche, resplandeciente, la estrella de aquel lugar. Trabajaba durante unas horas para luego poder disfrutar en libertad. Soltera, sin compromisos, pero mostrando carácter en su personalidad. Una sonrisa en la boca atendiendo a todo el mundo y quitándose a borrachos pegajosos de encima con mala cara cuando hacia falta.
Él, famoso de aquel lugar, de aquella gente, pero no conocido por ella. Trabajaba en la noche por su don de gentes. Soltero, sin compromisos, mostrándose algo chulesco en su forma de hablar. Sonriente hacia la gente que conocía, no tanto a los demás.
Se acercó a ella con su chulería, y ella seria y con decisión pasó de su cara con intención. Esa forma de tratarlo fue lo que le hizo volver a intentarlo, pero esta vez tenia que pensar cómo hacerlo:
-¿Invitándola a una copa? -Demasiado descarado
-Echándole un piropo -Se creería que voy detrás
-¿Pidiéndole fuego? - Quizá no fumaba
Y tras darle mil vueltas se acercó a pedir lo que hasta ahora nadie le había pedido en aquella noche, un beso. A ella esto le hizo gracia, lo miró sonriendo, hasta algo sonrojada. Pensó que si había tenido el valor de pedírselo, porque no dárselo. Lo besó y el se marchó. Su compañera de trabajo le habló mientras de él: nombre, edad, de que lo conocía ella... Y mientras tenían esa charla volvió a aparecer. Esta vez no le pidió un beso, se lo robó y con un poco de chulería le dijo:
-¿A qué hora acabas de trabajar?
Y ella respondió con más chulería aún:
-Ni lo sé, ni te importa.
A lo que el sin mostrar en su rostro que le había impactado esa respuesta, contestó:
-Búscame cuando termines.
Y es que parece ser que cuanto más te haces la dura o el duro, mas atraes, o al menos a ellos dos eso les pasó. El esperaba que ella lo buscara. Ella pensó en pasarlo bien y si lo veía pues mejor.
Terminó de trabajar y llegó el momento de buscar a sus amigos y disfrutar, pero no sin antes echar un vistazo por si lo veía, sin intención de buscarlo, lo buscó. Y el llevaba mirando hacia la puerta mucho tiempo, pero cuando ella entró, no la vio. Pasó por su lado y entonces se acercó.
Se habían buscado mutuamente pero ninguno de los dos lo sabia, parecía que todo había sido por casualidad, pero en este caso no fue cosa del destino, fueron ellos quienes crearon aquella noche la intriga y el deseo que les llevó a bailar uno al lado del otro, haciendo como que chocaban sin darse cuenta y se separaban constantemente, pero volvían a encontrarse en la pista de baile, sin saber bien por qué.
viernes, 25 de diciembre de 2015
Papa Noel
Y una nochebuena, la pequeña, ya no tan inocente, preguntó:
¿Papá, si Papa Noel es extranjero, porque viene a nuestra casa si nosotros no somos de su país?
Entonces él, que no se esperaba esa pregunta decidió contarle una historia:
Papa Noel hace pocos años, empezó a recibir cartas de niños ingleses que vivían en España y tenía que traerlos aquí también. Estos niños empezaron a hablarles a sus amigos de Papa Noel, al principio no les creían, decían que se lo intentaban, pero una nochebuena uno de los niños miro hacia la luna llena y vio un carruaje volando por el cielo tirado de unos renos. Desde entonces todos querían escribirle también y recibir regalos.
Papa Noel al año siguiente recibió millones de cartas de todo el mundo. Niños que se habían ido enterando de que el repartía regalos en navidad y que querían que también fuera a sus casas, así que desde entonces reparte por todo el mundo.
La niña aún así no quedó conforme, aunque la historia le gustó, pero volvió a preguntar:
Pero papá, nosotros tardamos un montón de tiempo en llegar a casa de la abuela ¿Cómo va a poder llegar a todos los sitios en una sola noche?
Aquí el padre estuvo rápido y le dijo:
Al igual que los reyes magos, él también hace magia, sino no podría llevar todos los regalos en su trineo, pero tiene muchísimos ayudantes, como papá en la fábrica, y le ayudan a llevar los regalos y a ir super rápido. Además nosotros tardamos mucho en llegar a casa de la abuela, pero vamos en coche ¡imagínate si fuéramos volando!
La cogió en brazos y la hizo volar por todo el salón y entonces convencida se dio cuenta que era verdad que Papa Noel existía porque si su papá sabía toda la historia, no podía ser mentira.
¿Papá, si Papa Noel es extranjero, porque viene a nuestra casa si nosotros no somos de su país?
Entonces él, que no se esperaba esa pregunta decidió contarle una historia:
Papa Noel hace pocos años, empezó a recibir cartas de niños ingleses que vivían en España y tenía que traerlos aquí también. Estos niños empezaron a hablarles a sus amigos de Papa Noel, al principio no les creían, decían que se lo intentaban, pero una nochebuena uno de los niños miro hacia la luna llena y vio un carruaje volando por el cielo tirado de unos renos. Desde entonces todos querían escribirle también y recibir regalos.
Papa Noel al año siguiente recibió millones de cartas de todo el mundo. Niños que se habían ido enterando de que el repartía regalos en navidad y que querían que también fuera a sus casas, así que desde entonces reparte por todo el mundo.
La niña aún así no quedó conforme, aunque la historia le gustó, pero volvió a preguntar:
Pero papá, nosotros tardamos un montón de tiempo en llegar a casa de la abuela ¿Cómo va a poder llegar a todos los sitios en una sola noche?
Aquí el padre estuvo rápido y le dijo:
Al igual que los reyes magos, él también hace magia, sino no podría llevar todos los regalos en su trineo, pero tiene muchísimos ayudantes, como papá en la fábrica, y le ayudan a llevar los regalos y a ir super rápido. Además nosotros tardamos mucho en llegar a casa de la abuela, pero vamos en coche ¡imagínate si fuéramos volando!
La cogió en brazos y la hizo volar por todo el salón y entonces convencida se dio cuenta que era verdad que Papa Noel existía porque si su papá sabía toda la historia, no podía ser mentira.
martes, 22 de diciembre de 2015
Increíbles
Ella sabía que desaparecía, tanto su sonrisa como su ser. De nuevo estarían distantes hasta un nuevo amanecer en la playa bajo los efectos del alcohol.
Él solo recuperaba la sonrisa al verla, porque hacia que su corazón estuviera en calma y su conciencia tranquila, pero si ella no estaba sus ganas de intentar ser feliz perdían el sentido.
Sentían que juntos eran increíbles, y por separados algo les faltaba en su interior.
No le dieron solución a esto y al final la distancia se adueñó de su corazón.
Él solo recuperaba la sonrisa al verla, porque hacia que su corazón estuviera en calma y su conciencia tranquila, pero si ella no estaba sus ganas de intentar ser feliz perdían el sentido.
Sentían que juntos eran increíbles, y por separados algo les faltaba en su interior.
No le dieron solución a esto y al final la distancia se adueñó de su corazón.
domingo, 6 de diciembre de 2015
Dulces recuerdos
Le pidió una gominola, pero ella se la negó. Él no dejó de insistir y ella al final se la dio. Nunca una gominola le había gustado tanto y quiso repetir, pero la siguiente fue aún más dulce junto el sabor de sus labios, unos labios que no dejó de buscar durante toda la noche.
martes, 10 de noviembre de 2015
Hora de dormir
Y cerró los ojos, lo abrazo en sus sueños y durmió como una niña pequeña toda la noche.
miércoles, 4 de noviembre de 2015
martes, 20 de octubre de 2015
Hora del café
Les gustaba tomar café juntas y hablar del día que habían pasado, de asuntos de trabajo, de familia o de problemas. Entre ellas se ayudaban, se apoyaban y se hacían reír hasta en los peores momentos. La universidad las había unido y pese a ser todas diferentes y no tener apenas nada en común, parecía que cada año que pasaba se entendían mejor. Era el poder de la educación, porque en el fondo seguirían siempre siendo niñas, solo que ahora jugaban a través de las palabras.
domingo, 18 de octubre de 2015
Adrenalina
Se consideraba amante de la velocidad, no había día que no montara al coche y quisiera sentir la adrenalina de pisar el acelerador a fondo, de adelantar, de sentir el motor del coche rugir, de tener la sensación de volar.
Se sentía como un pequeño pájaro haciendo piruetas en el aire, pero le faltaba algo, quizá sentir el corazón a más pulsaciones que lo que podía imaginar nadie. ¿Carreras tal vez? Porque no, se respondió a si misma, pero no era común ver a chicas conducir en las carreras, era algo muy de hombres.
Decidió ir al callejón de la tortura, un conocido lugar de la ciudad por los talleres de tunning y donde por las noches, cuando las puertas de todos los talleres cerraban, comenzaba la acción de la velocidad en estado puro. Era un autentico negocio para los talleres, porque sabían que ganaban dinero todas las noches. Se olía a dinero, a drogas y a sexo nada mas llegar por allí. Las tías que animaban a sus conductores, no llevaban a penas telas en sus vestidos, a veces incluso encontrabas a muchachas que no llegaban ni a los 16, desnudas y perdidas por allí, bajo el efecto de sustancias que nadie quería conocer.
Cuando apareció por allí, sabía que en los talleres se iban a reír de ella, excepto en uno, el taller de su amigo Pedro. Iba a ser difícil convencerlo para que la apoyara y poder participar en la carrera de esa noche, porque como todos, era un hombre que pensaba que la conducción agresiva no era apta para chicas.
-¿Qué te crees que esto es fast and furius? Esto no es una película niña, esto es la calle, aquí quien sale a correr apuesta su coche y su vida, y si vuelve con vida necesita un nuevo coche.-Le contestó su amigo, con agresividad y temiendo por la vida de ella, porque sabían que al ver a una mujer, los tíos iban a llevar poco cuidado, les iba a dar igual todo, porque allí se iba a correr.
Aun así ella insistió, le dijo lo que le quería hacer al coche, el dinero que llevaba encima para invertir en él y que lo quería listo antes de las diez.
En parte su amigo vio una tía con posibilidades, sabia que ella amaba la velocidad y los coches tanto como él., que llevaba detrás de correr tiempo y que si se le había metido en la cabeza, no iba a dejar de pensar en ello hasta que no corriera aunque fuera una sola vez.
Durante toda la tarde, mientras el coche estaba en "peluquería y maquillaje" ella estudió cada curva, cada bache y las zonas donde se podía adelantar fácilmente. Dando ese pequeño paseo andando aparecieron algunos de los que todas las noches iban allí a animar, intentaron reírse de ella, acorralándola entre todos, porque no era común ver una niña bien vestida en aquel lugar, allí si eras tía tenias que ir en falda o sin ropa quizá. Le explicaron las normas para jovencitas que iban allí a intentar acabar en la cama de los que ganaban y ella los escuchó con una postura bastante masculina, con las manos en los bolsillos, sin temblar y sin gestos de nerviosismos en su rostro.
-¿Habéis terminado ya de darme la charla? No estoy perdida, se donde estoy y a lo que he venido, y no necesito enseñar las bragas para acostarme con un tío- Les respondió y escupió al suelo- El próximo escupitajo va a vuestra cara de intento de macarras.
Se sentía tan segura de si misma, sabia que nadie iba a poder con ella aquella noche. Al llegar al taller de su largo paseo, parecía otro, ni lo reconocía. Se emocionó al ver el cambió de su "gordo" como ella lo llamaba. Abrazó a Pedro que la miraba con entusiasmo y miedo a la vez.
A las diez de la noche cerraron las puertas de todos los talleres, el callejón quedó oscuro por unos segundos, hasta que aparecieron todos los coches de la competición urbana. En el lugar de salida todos los conductores estaban rodeados de las jóvenes que suspiraban por ser una de ellas la que se fuera con el ganador. Casi todos preparados para la nueva noche de acción, pero ninguno sabia que entre ellos esa noche iba a competir una guerrera. Hizo su aparición apartando a la gente que se le ponía en medio, haciendo que su coche rugiera, como si fuera un león hambriento. Ninguno conocía el coche, excepto Pedro, que esperaba en la zona de salida, esperando la reacción de todos cuando vieran bajar a su amiga.
Al abrir la puerta, miro hacia el resto de corredores y dijo:
-¿Empieza la fiesta o qué?
Aquella frase los demás tíos la tomaron como una amenaza, como si estuviera riéndose de cada uno de ellos. Incluso los que por la tarde la habían acorralado, sintieron en ella una mirada fría y poderosa, que los dejó con la boca abierta, porque no se habían imaginado que esa joven fuese a correr esa noche.
Motores en marcha, todos en posición, miradas entre los conductores como si de una pelea se tratara y la gente gritando nombres para animar a quien querían que fuese su ganador.
Pedro cerró los ojos, no quería ver aquella salida, confiaba en ella, pero temía por su vida.
Abrochados los cinturones, con dos tías en medio de la pista comenzó la cuenta atrás y empezó la acción.
Piso el acelerador como nunca, cambió de marchas, como si fuera a romper aquel coche, la salida fué espectacular la gente gritaba y a la vez no podían creer lo que veían. Adelantó en la salida a los tres que siempre acababan con el coche roto, cosa que al publico no sorprendió.
Piso el acelerador como nunca, cambió de marchas, como si fuera a romper aquel coche, la salida fué espectacular la gente gritaba y a la vez no podían creer lo que veían. Adelantó en la salida a los tres que siempre acababan con el coche roto, cosa que al publico no sorprendió.
Una vez que se iba acercando a los otros seis que estaban en cabeza siempre, fue cuando ella sonrió y quería ir a por todas. No quería dejar títere con cabeza, cada curva que hacia era perfecta. Y en la cuarta curva ya había adelantado a dos más. Se estaba colocando con los peores, en la posición de los que jugaban sucio. Ella había ido a darlo todo, no tenía miedo y si había que jugar sucio...también estaba dispuesta a jugar.
Sabia que había un bache a un kilómetro y el coche que llevaba delante iba a intentar que ella cayera en él, pero a pocos metros se puso ella por delante, entorpeciendo su visión y haciendo que volara por los aires con aquel trozo de carretera. Pedro por pocos segundos pensó que el coche que ardía en llamas en aquel tramo era el de ella. Pero cuando fue a salir corriendo, vio el coche de aquella furiosa niña aparecer por otra de las curvas apunto de terminar aquella carrera.
Terminó tercera en su primera carrera, se ganó el respeto de los que al principio se reían de ella y sobre todo se ganó el abrazo más increíble que le habían dado jamas, un abrazo lleno de nervios y de protección, un abrazo que no solo se lo daba su amigo sino aquella persona que le había rezado a todos los dioses durante aquellos minutos, sin el creer en ninguna religión.
Aquella noche en aquel callejón vivió más emociones que nunca en su vida y decidió que volvería pronto, para darles otra lección.
jueves, 15 de octubre de 2015
Miradas
Cada vez que recordaba esa mirada que la desnudaba de lejos, que quemaba su ropa, que hacía arder su cuerpo, también recordaba la mirada de tristeza que se reflejaba en el espejo cuando acababa pensando en él.
domingo, 11 de octubre de 2015
Los polos
Dicen que los polos opuestos se atraen. Ellos no sabían que clase de polos serian, pero no podían estar juntos y a la vez siempre lo estaban.
martes, 6 de octubre de 2015
Contigo, conmigo, sin ti, sin mi.
Hoy he leído en dos blogs diferentes cartas de amor o supuestas cartas de amor, supuestas cosas que le dirían las tías a sus respectivas parejas y realmente me he asustado.
Una de ellas hablaba de ser pareja sin serlo, sin ataduras, de hacer lo que les daba la gana pero estar juntos. Esto me hace recordar una triste y reciente historia de amor, de la cual no quisiera acordarme, como dice El Quijote, pero de la que me acuerdo y precisamente, no es la historia más bonita del mundo, porque estar con alguien, pero no estarlo, es algo muy de moda, pero que finalmente acaba mal o muy mal, no es algo que se pueda llamar relación, pero tampoco se puede llamar amistad. Al leer ese blog, esa historia o carta, podéis llamarla como queráis, me hace pensar que se esta perdiendo el romanticismo en las mujeres también. No es que yo sea la tía más romántica del mundo, ni lo seré, pero si creo que esa chispa de romanticismo, por muy pequeña que sea, es importante a la hora sobre todo de tener una relación con alguien.
Por otro lado leo la siguiente historia, que critica precisamente la misma carta de amor que os he comentado antes. En este caso hablan de que las relaciones van hasta el infinito con esa persona, dejando un espacio entre ambos, pero que si lo lees entero todo encuentras frases que te hacen ver que tampoco dejarían mucha libertad, porque tu puedes irte con tus amigos, pero que si me llamas cada 5 minutos o me escribes toda la tarde mejor que mejor. Y la carta quiere dar a entender todo lo contrario, quiere dar a entender que hay que ser pareja y estar juntos para lo bueno y para lo malo, con ataduras, no como en el caso de antes. Pero si lees entre lineas, si lo lees pensando en los detalles, es como si al final le pusieras igualmente una correa a tu novio que no lo dejara salir a ningún sitio sin ti y que si sale sin ti: ni lo miren, ni lo toquen, ni le hablen....
¡Por favor chicas un poco de cabeza! Porque el amor hace que la perdáis por completo ( yo la primera, claro está). No debemos ser ni tanto, ni tan calvo. Una relación se debe basar en la confianza y en el respeto. En la primera historia el respeto no se tiene, porque cada noche acabas con alguien diferente, te gusta tontear, ligar, ser la mirada de cualquiera, por lo tanto el respeto a tu pareja es nulo, cuando alguien quiere a otra persona de verdad, le da igual que le miren, que le digan lo que quieran o que intenten besarle, porque esa persona sabe pararle los pies o decir, ojo, tengo pareja. Y por otro lado, en la segunda historia ¿Donde queda la confianza? Porque si tu pareja te dice me voy con mis amigos o amigas y tu no te lo crees, y tiene que estar escribiéndote, llamándote o mandándote fotos cada 3 minutos, al final no dejas disfrutar a esa persona, le estas quitando su libertad y lo más triste es que no tienes confianza y ya sobran las palabras para todo.
No creo que ninguna de esas dos cartas sean la perfección de una pareja, cada pareja es un mundo, cada uno puede vivir su historia de la manera que quiera, pero es triste ver en Facebook como las personas que se sienten identificadas con esas historias las comparten como si fuera algo precioso, cuando no lo es, es algo muy triste, así que para todas esas chicas decirles que lo primero que tienen que hacer es quererse ellas mismas, valorarse y hacer que el respeto este siempre presente, y como respeto no hablo de llevar un seguimiento de la vida de nadie, hablo de verdadero amor, de aquello que cuando lo sientes sabes que podrán pasar mil cosas, que nadie romperá ese lazo que os une que va mas allá de la amistad y que traspasa todo corazón.
Una de ellas hablaba de ser pareja sin serlo, sin ataduras, de hacer lo que les daba la gana pero estar juntos. Esto me hace recordar una triste y reciente historia de amor, de la cual no quisiera acordarme, como dice El Quijote, pero de la que me acuerdo y precisamente, no es la historia más bonita del mundo, porque estar con alguien, pero no estarlo, es algo muy de moda, pero que finalmente acaba mal o muy mal, no es algo que se pueda llamar relación, pero tampoco se puede llamar amistad. Al leer ese blog, esa historia o carta, podéis llamarla como queráis, me hace pensar que se esta perdiendo el romanticismo en las mujeres también. No es que yo sea la tía más romántica del mundo, ni lo seré, pero si creo que esa chispa de romanticismo, por muy pequeña que sea, es importante a la hora sobre todo de tener una relación con alguien.
Por otro lado leo la siguiente historia, que critica precisamente la misma carta de amor que os he comentado antes. En este caso hablan de que las relaciones van hasta el infinito con esa persona, dejando un espacio entre ambos, pero que si lo lees entero todo encuentras frases que te hacen ver que tampoco dejarían mucha libertad, porque tu puedes irte con tus amigos, pero que si me llamas cada 5 minutos o me escribes toda la tarde mejor que mejor. Y la carta quiere dar a entender todo lo contrario, quiere dar a entender que hay que ser pareja y estar juntos para lo bueno y para lo malo, con ataduras, no como en el caso de antes. Pero si lees entre lineas, si lo lees pensando en los detalles, es como si al final le pusieras igualmente una correa a tu novio que no lo dejara salir a ningún sitio sin ti y que si sale sin ti: ni lo miren, ni lo toquen, ni le hablen....
¡Por favor chicas un poco de cabeza! Porque el amor hace que la perdáis por completo ( yo la primera, claro está). No debemos ser ni tanto, ni tan calvo. Una relación se debe basar en la confianza y en el respeto. En la primera historia el respeto no se tiene, porque cada noche acabas con alguien diferente, te gusta tontear, ligar, ser la mirada de cualquiera, por lo tanto el respeto a tu pareja es nulo, cuando alguien quiere a otra persona de verdad, le da igual que le miren, que le digan lo que quieran o que intenten besarle, porque esa persona sabe pararle los pies o decir, ojo, tengo pareja. Y por otro lado, en la segunda historia ¿Donde queda la confianza? Porque si tu pareja te dice me voy con mis amigos o amigas y tu no te lo crees, y tiene que estar escribiéndote, llamándote o mandándote fotos cada 3 minutos, al final no dejas disfrutar a esa persona, le estas quitando su libertad y lo más triste es que no tienes confianza y ya sobran las palabras para todo.
No creo que ninguna de esas dos cartas sean la perfección de una pareja, cada pareja es un mundo, cada uno puede vivir su historia de la manera que quiera, pero es triste ver en Facebook como las personas que se sienten identificadas con esas historias las comparten como si fuera algo precioso, cuando no lo es, es algo muy triste, así que para todas esas chicas decirles que lo primero que tienen que hacer es quererse ellas mismas, valorarse y hacer que el respeto este siempre presente, y como respeto no hablo de llevar un seguimiento de la vida de nadie, hablo de verdadero amor, de aquello que cuando lo sientes sabes que podrán pasar mil cosas, que nadie romperá ese lazo que os une que va mas allá de la amistad y que traspasa todo corazón.
miércoles, 23 de septiembre de 2015
La batalla de los dioses
Tuvo que andar varios kilómetros hasta encontrar un lugar donde refugiarse. Llovía a mares, nunca había llovido con tanta fuerza en aquella ciudad. Los dioses parecían luchar entre ellos lanzándose truenos y relámpagos iluminando cada rincón de aquel lugar.
El pequeño Danko estaba tan asustado que le temblaba todo el cuerpo, nunca había visto nada parecido, para cruzar las calles incluso tuvo que nadar. Llegó a lo alto de una cuesta, donde parecía que el agua no podía llegar, y allí junto una escalera se tumbó a descasar.
Hacia frío, el agua caía helada y con su pelo mojado le costaba incluso respirar. La tremenda tormenta parecía ir a más, estaba solo y comenzó a aullar.
Apareció como de la nada, mojada, y sin apenas poder caminar, una preciosa gatita. Danko al verla cojear se levantó y la fue a ayudar. La llevó a aquella escalera y vio que estaba muy mal, su patita no paraba de sangrar.
Ni corto ni perezoso, recuperó sus fuerzas y se fue a buscar alguna cosa para poderla tapar. Recordó que no muy lejos había una cabaña y quizá allí pudiera encontrar algo de ropa o incluso comida que le pudiera llevar. Al llegar a aquel tétrico sitio atravesó una alambrada y se enfrentó a grandes zonas de barro que le impedían caminar. Llegó finalmente a la puerta y todo estaba cerrado, no había manera de entrar. De repente, algo blanco parecía balancearse por el viento en la esquina de la casa. Era un viejo mantel blanco, encima de una mesa rota que Danko pudo morder y tirar al suelo. Sabia que iba a llegar mojado hasta donde había dejado a su paciente, pero se embarco en la aventura de vuelta a aquel lugar.
La gatita estaba maullando de dolor sin parar, al llegar Danko como pudo le enrolló la patita en aquel mantel y se tumbó cerca de ella para poderla calentar. Ambos sabían que la tormenta pararía y que si se mantenían juntos no morirían. Sacaron en aquellos momentos tan duros todas sus fuerzas y así lograron vencer la batalla que los dioses habían comenzado y de la cual a nadie podían culpar.
El pequeño Danko estaba tan asustado que le temblaba todo el cuerpo, nunca había visto nada parecido, para cruzar las calles incluso tuvo que nadar. Llegó a lo alto de una cuesta, donde parecía que el agua no podía llegar, y allí junto una escalera se tumbó a descasar.
Hacia frío, el agua caía helada y con su pelo mojado le costaba incluso respirar. La tremenda tormenta parecía ir a más, estaba solo y comenzó a aullar.
Apareció como de la nada, mojada, y sin apenas poder caminar, una preciosa gatita. Danko al verla cojear se levantó y la fue a ayudar. La llevó a aquella escalera y vio que estaba muy mal, su patita no paraba de sangrar.
Ni corto ni perezoso, recuperó sus fuerzas y se fue a buscar alguna cosa para poderla tapar. Recordó que no muy lejos había una cabaña y quizá allí pudiera encontrar algo de ropa o incluso comida que le pudiera llevar. Al llegar a aquel tétrico sitio atravesó una alambrada y se enfrentó a grandes zonas de barro que le impedían caminar. Llegó finalmente a la puerta y todo estaba cerrado, no había manera de entrar. De repente, algo blanco parecía balancearse por el viento en la esquina de la casa. Era un viejo mantel blanco, encima de una mesa rota que Danko pudo morder y tirar al suelo. Sabia que iba a llegar mojado hasta donde había dejado a su paciente, pero se embarco en la aventura de vuelta a aquel lugar.
La gatita estaba maullando de dolor sin parar, al llegar Danko como pudo le enrolló la patita en aquel mantel y se tumbó cerca de ella para poderla calentar. Ambos sabían que la tormenta pararía y que si se mantenían juntos no morirían. Sacaron en aquellos momentos tan duros todas sus fuerzas y así lograron vencer la batalla que los dioses habían comenzado y de la cual a nadie podían culpar.
lunes, 21 de septiembre de 2015
Caricias
Sus caricias parecían rayos de sol que atravesaban a través de las nubes de tormenta y hacían caer las gotas de lluvia más suaves sobre aquella tierra húmeda que necesitaba de nuevo la luz del sol para brotar.
domingo, 20 de septiembre de 2015
Distancia corta
Se observaron de lejos, eran dos desconocidos observando el mismo espectáculo que no dejaban de mirarse con disimulo. Ella se giró unos segundos y al mirar hacia él, ya se había marchado. Pero algo le decía que volverían a encontrase y quizá cuando lo hicieran se saludaran no solo a través de miradas.
sábado, 19 de septiembre de 2015
Estrella fugaz
Miraban las estrellas tumbados en el asfalto de una carretera abandonada, esperando que alguna estrella fugaz apareciera para poder pedir un deseo. Deseaban cosas totalmente diferentes pero que tenían algo en común, querían que las estrellas les cambiaran la vida.
Confianza
No sabía si confiar en ella cada vez que le tendía la mano. Sabía que era buena chica, pero le habían hecho mucho daño.
Dejó de confiar hace mucho tiempo en la gente, pero ella era diferente, levantaba su ánimo, su sonrisa y se estaba ganando su confianza cada día que pasaba. Pero el notar esa sensación de tener el corazón a cien, de mirar con ilusión y de sentir cosas más allá de la amistad le hacían pensar en muchas cosas.
Mientras ella aprovechaba cada minuto a su lado, sabiendo que cada día estaba más cerca de lograr que ese chico volviera a confiar y quizá algún día lo lograría besar.
Dejó de confiar hace mucho tiempo en la gente, pero ella era diferente, levantaba su ánimo, su sonrisa y se estaba ganando su confianza cada día que pasaba. Pero el notar esa sensación de tener el corazón a cien, de mirar con ilusión y de sentir cosas más allá de la amistad le hacían pensar en muchas cosas.
Mientras ella aprovechaba cada minuto a su lado, sabiendo que cada día estaba más cerca de lograr que ese chico volviera a confiar y quizá algún día lo lograría besar.
domingo, 13 de septiembre de 2015
22
Era 13 de septiembre, las doce de la noche y la mas pequeña felicitó a su estrella, esa estrella caída del cielo y que alguien puso en su camino para protegerla. Era su cumpleaños, cumplía 22 años.
No se conocían desde pequeñas, sin embargo, parecía que hubiesen crecido juntas. Tampoco se conocían desde hace años, la universidad las unió en una clase y a partir de ahí fueron forjando una amistad de oro.
Les gustaba soñar despiertas, reírse de las cosas serias, hacer lo difícil fácil y hasta llorar juntas, incluso cuando no tenían el hombro de la otra para apoyarse. Eran hermanas, no de sangre, pero si de sentimiento y eso era más fuerte que todo lo demás.
Risueñas y escandalosas, graciosas y trabajadoras, lo tenían todo. Estaban ahí para lo bueno y para lo malo, para ayudarse y apoyarse y sobre todo escucharse.
Deseaban que llegara el día para volver a verse, pero a la vez sabían que este año al terminar la carrera tendrían que separarse de nuevo, pero siempre iban a estar juntas porque una vez ganados sus corazones, nada podía distanciarlas.
Siempre tendrían una familia haya donde quiera que el destino las lleve.
Pero esto quedaba tan lejos, que pensar en ello no les gustaba, Hoy era el día de pensar solo en que esa hermanita que cumplía años lo pasara bien, disfrutara y pronto estuvieran juntas para celebrarlo y pasar momentos inolvidables como hasta ahora siempre han hecho.
miércoles, 2 de septiembre de 2015
El cole
Quedaban pocos días para empezar de nuevo el cole, la rutina de levantarse temprano, preparar los libros, hacer deberes y tener exámenes.
María no quería que terminara el verano, tenia miedo porque cada curso era más difícil y ese verano había sido demasiado divertido como para tener que dejarlo terminar ya.
Pero a la vez deseaba llegar a clase, abrazar a sus amigos y amigas, ver de nuevo a sus profesores, sobre todo a la de música que a la vez era su asignatura favorita.
Y así pasaba las noches, casi en vela, pese a que faltaban aun varias semanas para comenzar el nuevo curso, porque los nervios podían con ella y con sus ganas de dormir, aun sabiendo que una vez llegado ese día iba a tener millones de historias nuevas que añadir a sus experiencias en "su cole".
María no quería que terminara el verano, tenia miedo porque cada curso era más difícil y ese verano había sido demasiado divertido como para tener que dejarlo terminar ya.
Pero a la vez deseaba llegar a clase, abrazar a sus amigos y amigas, ver de nuevo a sus profesores, sobre todo a la de música que a la vez era su asignatura favorita.
Y así pasaba las noches, casi en vela, pese a que faltaban aun varias semanas para comenzar el nuevo curso, porque los nervios podían con ella y con sus ganas de dormir, aun sabiendo que una vez llegado ese día iba a tener millones de historias nuevas que añadir a sus experiencias en "su cole".
El paraiso
Fueron a pasar la tarde juntos al lugar donde las aguas llegaban y chocaban contra las rocas mientras que los peces jugaban con las burbujas y las gaviotas jugaban a saltar las olas.
Aquel lugar donde se encontraban solos, disfrutando de la tranquilidad del mar, saltando al agua, buceando y sintiéndose libres , lo denominaron:"El paraíso". Desde entonces no había semana de aquel verano que no fueran a ver su rincón especial y disfrutar simplemente con el mar.
Aquel lugar donde se encontraban solos, disfrutando de la tranquilidad del mar, saltando al agua, buceando y sintiéndose libres , lo denominaron:"El paraíso". Desde entonces no había semana de aquel verano que no fueran a ver su rincón especial y disfrutar simplemente con el mar.
sábado, 22 de agosto de 2015
La mirilla
La melena larga y rubia de ella aun estaba enredada entre las sabanas de él.
Desde que se marchó del piso para siempre, no había lugar donde colocar un pie.
Sin ella, todo era un desastre, no porque no supiese hacer las tareas sino porque sin ella no tenia ganas de hacer nada.
Sus semanas pasaron lentas, tocaron al timbre y ni se levantó del sofá hasta que escuchó su voz. Era María, pero no podía abrir aquella puerta y que ella viera la casa así. Decidió solo observarla a través de la mirilla y esperar a que ella volviera de nuevo y así poder verla otra vez.
Desde que se marchó del piso para siempre, no había lugar donde colocar un pie.
Sin ella, todo era un desastre, no porque no supiese hacer las tareas sino porque sin ella no tenia ganas de hacer nada.
Sus semanas pasaron lentas, tocaron al timbre y ni se levantó del sofá hasta que escuchó su voz. Era María, pero no podía abrir aquella puerta y que ella viera la casa así. Decidió solo observarla a través de la mirilla y esperar a que ella volviera de nuevo y así poder verla otra vez.
Sonrisa perdida
Hacia tiempo que él perdió la sonrisa.
Hacia meses que ella no encontraba la suya.
No sabían contra que luchar si contra la tristeza o contra la soledad, pero ambos decidieron tener un cambio de aires en la misma ciudad.
Casi atardecía, el sol ya bajaba, cuando se cruzaron por primera vez sus miradas.
Volvieron a encontrar la sonrisa perdida y quisieron pegarla en sus caras con pegamento, por si se volvían a cruzar.
Hacia meses que ella no encontraba la suya.
No sabían contra que luchar si contra la tristeza o contra la soledad, pero ambos decidieron tener un cambio de aires en la misma ciudad.
Casi atardecía, el sol ya bajaba, cuando se cruzaron por primera vez sus miradas.
Volvieron a encontrar la sonrisa perdida y quisieron pegarla en sus caras con pegamento, por si se volvían a cruzar.
Verano
No paraba de ladrar aquella mañana, tenia ganas de jugar, de salir a la calle, de bañarse en el mar y de sacudirse en la arena hasta rebozarse de ella. Notó que el verano estaba terminando y él no quería que acabara ya.
Piropo
Fue una forma muy sutil de echarle un piropo, pero ella lo entendió y el se dio por entendido.
Cuenta atrás
Se veían tan pocas horas, que aprovechaban cualquier segundo para sonreírse mutuamente. Cuando terminaba el día, siempre se despedían y ya empezaban a contar las horas que faltaban para volverse a ver.
jueves, 20 de agosto de 2015
Chispas de amor eterno
Nada más salir de trabajar la esperó en el portal de su casa. Ella llevaba un mono blanco y los zapatos de tacón a juego, la melena suelta, con unos rizos perfectos que iban al son de sus andares. Él llevaba un polo de manga corta y el pantalón blanco, que le hacia resaltar en la noche.
Nada más verse los ojos claros de ambos parecían echar chispas, chispas de amor que iluminaban el cielo mientras se besaban. La cogió de la mano, la miró y sonriendo la llevó hasta su coche para ir a cenar:
Una pizza para dos, un paseo por la playa, un mojito en la arena y risas entre cada palabra.
Era la primera noche que pasaban juntos y no querían que aquella velada acabará. Él la llevó hasta la zona más bonita de la playa y bajo la luz de la luna le juro amor eterno.
Nada más verse los ojos claros de ambos parecían echar chispas, chispas de amor que iluminaban el cielo mientras se besaban. La cogió de la mano, la miró y sonriendo la llevó hasta su coche para ir a cenar:
Una pizza para dos, un paseo por la playa, un mojito en la arena y risas entre cada palabra.
Era la primera noche que pasaban juntos y no querían que aquella velada acabará. Él la llevó hasta la zona más bonita de la playa y bajo la luz de la luna le juro amor eterno.
Segundos
Faltaban pocos minutos para que dejara de ser su cumpleaños, pero faltaba alguien por felicitarla. A pocos segundos de las 12 de la noche le llegó un mensaje:
Feliz cumpleaños, he esperado a que faltaran pocos segundos porque dicen que siempre se recuerda al primero y al último que te felicita, y no quiero que me olvides.
Y cada año, pese no hablar con él, lo recordó.
Feliz cumpleaños, he esperado a que faltaran pocos segundos porque dicen que siempre se recuerda al primero y al último que te felicita, y no quiero que me olvides.
Y cada año, pese no hablar con él, lo recordó.
miércoles, 19 de agosto de 2015
4000
Viajaron 4000 kilómetros en moto, sin destino, simplemente se tenian el uno al otro y sus ganas de aventuras, de ver mundo y de vivir.
Ambos eran seguidos por el viento, que les acariciaba cada vez que él aceleraba. La adrenalina que ambos vivían por aquella locura era inigualable a cualquier experiencia juntos. Cada atardecer era diferente, cada amanecer maravilloso y cada beso sabia a conquista.
Ropa
Dejó caer la toalla mojada, se quitó el bikini y se acostó. La ropa había formado en el suelo una especie de camino que la llevaba hasta ella, un camino que nadie recorrió.
Perfume
El aroma de su perfume quedó preso en las paredes de toda la casa. Era una tortura para ella, una fragancia fresca que cuando la olía deseaba tenerlo cerca y él se la pegara en su cuerpo.
Cómplices
Era su primer desayuno juntos. Solo se habían visto 3 días, pero ya eran cómplices de miradas y sonrisas.
Gris
Hoy me he despertado pensando en ti, y he recordado lo bonito que era despertar a tu lado, dormir entre tus brazos, mirarte mientras dormías, los besos y las caricias y sobre todo las sonrisas que nos sacábamos hasta en los momentos en los que todo se veía gris.
martes, 18 de agosto de 2015
Roto
Resultó ser dañina para mi corazón, pero nunca nadie la amaría tanto como yo. Mi corazón roto cada día tenia menos fuerzas, pero cuando la veía, latía, pese a saber que nunca seria mía.
Foto a foto
Y aun recuerdo las primeras fotos que veía de él, pensando en que no me gustaba nada.
Y ahora no hay una sola foto que mire de él y no sonría.
Aun no se cuando pasé de verlo como un chico más, a verlo como el chico que quería ver cada día para sonreír una vez mas.
Y ahora no hay una sola foto que mire de él y no sonría.
Aun no se cuando pasé de verlo como un chico más, a verlo como el chico que quería ver cada día para sonreír una vez mas.
lunes, 17 de agosto de 2015
No hace falta
No hace falta inspiración para escribir, sino respiración para vivir.
No hace falta amor para sonreir sino voluntad para reír.
No hace falta una cama donde dormir si tus brazos están junto a mi.
No hace falta amor para sonreir sino voluntad para reír.
No hace falta una cama donde dormir si tus brazos están junto a mi.
La luna
La distancia les hacía estar a muchos kilómetros y aun sin poder verse, su amor iba creciendo cada día. Él la llamaba cada noche, y uno de esos días quiso demostrarle que la distancia no era nada:
-Asómate a la ventana.
-¿Para qué?- preguntó ella extrañada.
-¿Estás ya asomada?
-Sí, ya estoy en la ventana.
-Mira hacia la luna.
Y cuando ella miró, parecía que la luna le sonreía.
-¿La ves? -Preguntó él.
-Si, luna llena.
-Es para que veas que nunca estaremos demasiado lejos, porque los dos estamos viendo lo mismo ahora mismo. Te quiero.
sábado, 15 de agosto de 2015
Sobre ruedas
Se conocieron sobre ruedas y cada día a partir de ese momento fueron grandes aventuras, por el simple hecho de hacerlo todo juntas. Patinar se hizo su afición y lo hacían incluso hasta sintiendo que se les salia el corazón.
No tenían limites, aunque no eran grandes profesionales y de vez en cuando veían desde muy cerca el suelo.
Siempre que iban juntas disfrutaban aunque alguna de las dos estuviera muriendo de dolor y cuando no estaban juntas ya no era lo mismo, porque les faltaba esa persona que les diera un pequeño empujón. Solo ellas se entendían porque tenían una amistad que las llevaba a más allá de reír o llorar.
Pero llegaba siempre esa época del año en la que apenas se veían, porque en verano la distancia hacia que no se pudieran ver casi todos los días.
Así que cada noche patinaban entre las nubes, saltaban estrellas y recorrían la luna sobre ruedas, porque la distancia no debía ser un problema, sino que les servia para tener maravillosos sueños.
No tenían limites, aunque no eran grandes profesionales y de vez en cuando veían desde muy cerca el suelo.
Siempre que iban juntas disfrutaban aunque alguna de las dos estuviera muriendo de dolor y cuando no estaban juntas ya no era lo mismo, porque les faltaba esa persona que les diera un pequeño empujón. Solo ellas se entendían porque tenían una amistad que las llevaba a más allá de reír o llorar.
Pero llegaba siempre esa época del año en la que apenas se veían, porque en verano la distancia hacia que no se pudieran ver casi todos los días.
Así que cada noche patinaban entre las nubes, saltaban estrellas y recorrían la luna sobre ruedas, porque la distancia no debía ser un problema, sino que les servia para tener maravillosos sueños.
miércoles, 12 de agosto de 2015
Nueva vida
Cogió el primer avión que salia para Alicante, no quería estar cerca de nada que le recordara a ella. Y pese a que Madrid era muy grande, el sentía que podía cruzarse con ella y con su nuevo partido.
No quería volver a verla, pero aun así lo hacia en su memoria y en sus sueños cada día.
El creía que su mente lo torturaba, porque cada recuerdo que tenia lo hacia ponerse peor. Pero habían sido muchos años juntos, y no podía olvidar todo aquello así como así.
Decidió intentar aprender a convivir con todo aquello sin que le produjese pena, ya que después de todo él se había llevado un desengaño, pero tenia que seguir su vida y quizá con el tiempo otra mujer conquistara su corazón.
Nada más llegar a su nuevo apartamento, donde viviría una temporada hasta recuperar la cordura, notó como si su corazón se estuviese abriendo, le entraba oxigeno de nuevo, respiró, se sentó encima de la cama mirando al mar y comenzó a partir de ahí su nueva vida.
No quería volver a verla, pero aun así lo hacia en su memoria y en sus sueños cada día.
El creía que su mente lo torturaba, porque cada recuerdo que tenia lo hacia ponerse peor. Pero habían sido muchos años juntos, y no podía olvidar todo aquello así como así.
Decidió intentar aprender a convivir con todo aquello sin que le produjese pena, ya que después de todo él se había llevado un desengaño, pero tenia que seguir su vida y quizá con el tiempo otra mujer conquistara su corazón.
Nada más llegar a su nuevo apartamento, donde viviría una temporada hasta recuperar la cordura, notó como si su corazón se estuviese abriendo, le entraba oxigeno de nuevo, respiró, se sentó encima de la cama mirando al mar y comenzó a partir de ahí su nueva vida.
Gracias por hacerme reir
Cuando la gente le echa la culpa de su mal humor o de su forma de ser estúpida a su pasado o a su "mala vida", me encanta reír y sonreír en sus caras. Me gusta luego pensar en eso que dicen y tomármelo como un chiste y seguir riéndome durante días o quizás horas.
Así que gracias a esas personas que son estúpidas con la gente, que tratan mal a personas, que contestan mal y que nunca sacan una sonrisa, porque yo solo con verlos tengo mil risas más gracias a ellos.
martes, 11 de agosto de 2015
Dolor
Le dolía todo el cuerpo como si le hubiesen pegado una paliza. Le dolía respirar, bostezar, hablar, reír e incluso beber agua.
Y aunque ella no supiera lo que le pasaba, era muy sencillo: su cuerpo se había relajado por primera vez, estaba quitándose carga y no era dolor lo que sentía, era espacio que se quitaba de su cuerpo y de su corazón de todo lo que tanto le había hecho daño y ahora ya no.
Y aunque ella no supiera lo que le pasaba, era muy sencillo: su cuerpo se había relajado por primera vez, estaba quitándose carga y no era dolor lo que sentía, era espacio que se quitaba de su cuerpo y de su corazón de todo lo que tanto le había hecho daño y ahora ya no.
Flor
Creció en un territorio abandonado donde ninguna flor más había desde hacia muchos años.
Una bruja que vivía allí, al verla, pensó que al fin podría hacer su poción mágica con ella, porque al fin nacía algo bonito por allí y era justo lo que necesitaba.
Como era aun pequeña, la trasplantó a un gran macetero y la puso cerca de su salón lleno de polvo.
La flor le daba un toque menos demoníaco a aquella casa tétrica.
La pequeña florecilla fue creciendo con los buenos cuidados que aquella bruja le daba. Estaba tan feliz que cada día resplandecía mas, crecía y crecía, haciéndose muy hermosa.
La bruja al verla así buscó su viejo libro de pociones y comenzó a leer en voz alta lo que tenia que hacer con aquella flor.
La pequeña florecilla al escuchar aquellas palabras entristeció de golpe, perdió su brillo y un pétalo cayó.
La bruja al ver esto, pensó que poco tiempo tenia para hacerla así que empezó a leer más rápido y cogió una pala para quitarla hasta con las raíces.
A la flor se le volvió a caer otro pétalo y la bruja al verla sin esos pétalos pensó:
-Con lo bonita que estaba, que incluso me gustaba verla por las mañanas y sentarme en el sillón a observarla, me había acostumbrado a su fragancia y a verla crecer. Ya no tendré nada con que ocuparme, ni a quien echarle agua y ahora se le caen hasta los pétalos.
La puso sobre una mesa, había una cazuela a fuego lento donde echó un montón de potingues y de repente, cuando fue a coger la flor para echarla dentro se dio la vuelta, la miro y pensó que si había estado tantos años sin conseguir algo bonito, para una vez que encontraba algo que hasta le hacia compañía, no podía hacerla morir así.
Volvió a coger la pala y en el macetero la volvió a meter,
Pensó que moriría, pero al menos no quemada por el fuego, sino a su lado.
La flor, al notar la tierra húmeda, sintió una alegría enorme, se sentía orgullosa de la bruja que la había cuidado y al final no la había usado para una poción. Estaba tan contenta que cuando la bruja se fue a la cama, la pequeña flor le quiso dar una sorpresa y se recuperó, volvió a estar radiante.
La bruja al levantarse, lo primero que hizo fue ir a ver si su pequeña amiga seguía con algo de vida, para intentar hacer algún conjuro, pero la sorpresa fue tan grande que no sabia ni que hacer para celebrarlo.
La flor noto su felicidad y volvió a crecer un poquito más. Casi tocaba el techo, había recuperado su olor y su color y con ello la alegría de aquel hogar, su hogar.
Una bruja que vivía allí, al verla, pensó que al fin podría hacer su poción mágica con ella, porque al fin nacía algo bonito por allí y era justo lo que necesitaba.
Como era aun pequeña, la trasplantó a un gran macetero y la puso cerca de su salón lleno de polvo.
La flor le daba un toque menos demoníaco a aquella casa tétrica.
La pequeña florecilla fue creciendo con los buenos cuidados que aquella bruja le daba. Estaba tan feliz que cada día resplandecía mas, crecía y crecía, haciéndose muy hermosa.
La bruja al verla así buscó su viejo libro de pociones y comenzó a leer en voz alta lo que tenia que hacer con aquella flor.
La pequeña florecilla al escuchar aquellas palabras entristeció de golpe, perdió su brillo y un pétalo cayó.
La bruja al ver esto, pensó que poco tiempo tenia para hacerla así que empezó a leer más rápido y cogió una pala para quitarla hasta con las raíces.
A la flor se le volvió a caer otro pétalo y la bruja al verla sin esos pétalos pensó:
-Con lo bonita que estaba, que incluso me gustaba verla por las mañanas y sentarme en el sillón a observarla, me había acostumbrado a su fragancia y a verla crecer. Ya no tendré nada con que ocuparme, ni a quien echarle agua y ahora se le caen hasta los pétalos.
La puso sobre una mesa, había una cazuela a fuego lento donde echó un montón de potingues y de repente, cuando fue a coger la flor para echarla dentro se dio la vuelta, la miro y pensó que si había estado tantos años sin conseguir algo bonito, para una vez que encontraba algo que hasta le hacia compañía, no podía hacerla morir así.
Volvió a coger la pala y en el macetero la volvió a meter,
Pensó que moriría, pero al menos no quemada por el fuego, sino a su lado.
La flor, al notar la tierra húmeda, sintió una alegría enorme, se sentía orgullosa de la bruja que la había cuidado y al final no la había usado para una poción. Estaba tan contenta que cuando la bruja se fue a la cama, la pequeña flor le quiso dar una sorpresa y se recuperó, volvió a estar radiante.
La bruja al levantarse, lo primero que hizo fue ir a ver si su pequeña amiga seguía con algo de vida, para intentar hacer algún conjuro, pero la sorpresa fue tan grande que no sabia ni que hacer para celebrarlo.
La flor noto su felicidad y volvió a crecer un poquito más. Casi tocaba el techo, había recuperado su olor y su color y con ello la alegría de aquel hogar, su hogar.
lunes, 10 de agosto de 2015
En palacio
Andaba por todos los pasillos de palacio como si el alma le hubieran quitado. No entendía porqué ella debía estar encerrada en aquel lugar y ningún príncipe la rescataba como a las demás.
domingo, 9 de agosto de 2015
"Mejores amigos"
No hacia falta preguntarle cuando estaba bien o cuando estaba mal porque la cara es el reflejo del alma. Y daba igual que estuviera bien o mal, porque cada momento a su lado era increíble.
Por eso existe la amistad, porque soportas lo bueno y lo malo de cada uno, porque hay momentos en los que uno esta mejor o peor y tus amigos siempre consiguen sacarte una sonrisa, por los "hoy por ti, mañana por mi", por ser confidentes y también a veces ausentes, pero no por ello olvidados.
Pero siempre hay un lado malo de la amistad, cuando te sientes dolido y traicionado por los que tú crees que mas quieres.
Y es que todos desde la infancia vamos teniendo diferentes "mejores amigos",que a veces son pasajeros. Pero no lo podemos evitar, siempre encuentras alguien en quien crees poder confiar y al que puedes llamar de nuevo mejor amigo.
Y esto no es nada malo porque significa que te haces de querer y que valoras y quieres a aquellos que están a tu lado. Al igual que tampoco son malos los "mejores amigos" que ya se han marchado, porque nunca serán olvidados, sin embargo, ellos se pierden al no estar junto a ti muchos momentos a tu lado, momentos de alegría, de diversión, de lagrimas que ahora vivirás con otros amigos.
Por eso no debemos de darle mas vuelta a los que dejamos atrás o a los que vamos encontrando por el camino. Siempre es bueno tener un rincón en el corazón guardado para la amistad, un rincón que aunque se llene de lagrimas siempre podemos secar al sol.
Por eso existe la amistad, porque soportas lo bueno y lo malo de cada uno, porque hay momentos en los que uno esta mejor o peor y tus amigos siempre consiguen sacarte una sonrisa, por los "hoy por ti, mañana por mi", por ser confidentes y también a veces ausentes, pero no por ello olvidados.
Pero siempre hay un lado malo de la amistad, cuando te sientes dolido y traicionado por los que tú crees que mas quieres.
Y es que todos desde la infancia vamos teniendo diferentes "mejores amigos",que a veces son pasajeros. Pero no lo podemos evitar, siempre encuentras alguien en quien crees poder confiar y al que puedes llamar de nuevo mejor amigo.
Por eso no debemos de darle mas vuelta a los que dejamos atrás o a los que vamos encontrando por el camino. Siempre es bueno tener un rincón en el corazón guardado para la amistad, un rincón que aunque se llene de lagrimas siempre podemos secar al sol.
sábado, 8 de agosto de 2015
Despedida de solteros
La noche empezaba bien eran las 12 y ya se habían bebido mas de 10 botellas de vino entre todos los amigos.
Celebraban la despedida de soltero de Juan, fueron hasta varios amigos de la infancia, sus vecinos y sus amigos íntimos.
Con esta despedida daban la bienvenida a la nueva vida que iba a tener Juan: nueva ciudad, una esposa, nueva casa y quien sabe si en la noche de boda ya iban pensando en tener hijos.
Todos estaban solteros y desatados, bebían como locos e intentaban ligar con todas las camareras del bar, las cuales sonreían tranquilamente, porque era a lo que estaban acostumbradas con hombres que salían de fiesta.
Al salir de aquel bar, fueron a un pub donde pidieron botellas de todo tipo: whisky, ron, champan, ginebra,.. y en el pub les dejaron hasta un reservado para ellos.
-La noche es nuestra- dijo Juan subido en una de las mesas.
Todos empezaron a tararearle canciones sin sentido con su nombre. Apenas se entendía nada de lo que decían, porque casi todos iban ya borrachos.
Cuando el pub empezó a llenarse salieron ellos haciendo la Conga. Juan iba en cabeza y agarró a una muchacha la primera, para que los siguiera, casi todo el pub bailó con ellos y al terminar la larga fila que habían formado los amigos gritaron:
-¡Viva el novio! ¡Viva!
Juan estaba emocionado, no sabia bien como quería tanto a aquellos granujas con los que tantos recuerdos tenia, tantas fiestas se había pegado con ellos, tantas discusiones y enfados habían tenido pero ahí seguían a su lado.
Empezó a pensar en que haría sin ellos, ahora que se marchaba lejos. No podría gritarle por el balcón a sus vecinos José y Enrique. Tampoco podría tocarles el timbre a las cuatro de la mañana para despertarlos, ni tirarles piedras a la ventana para que le abran la puerta.
Tampoco podría ver a diario a su compañero del colegio Jesús, que todas las mañanas abría la ciudad con el olor de sus churros, de los cuales Juan siempre le robaba uno.
También estaba Manuel, con el que por ir de viaje a Madrid encontraron los dos al amor de sus vidas. Eran amigos íntimos desde la infancia, siempre soñaron con casarse juntos, pero Manuel se adelantó porque iba a ser papá y el padrino desde luego no iba a ser otro que Juan.
Y que decir de Fran y de Jorge, a los que conoció de fiesta y con los que todos los fines de semana lo pasaba tan bien, ligando, riendo, bebiendo, fumando y armando una que otra por ahí también.
Pero la pena que le daba dejar de verlos a todos a diario se le olvidaba con la sonrisa que le dejaba ella, su futura mujer, supo que todo aquello iba a formar siempre parte de sus recuerdos, pero ahora era hora de madurar y pasar a tener recuerdos donde ella también formara parte de ellos.
Celebraban la despedida de soltero de Juan, fueron hasta varios amigos de la infancia, sus vecinos y sus amigos íntimos.
Con esta despedida daban la bienvenida a la nueva vida que iba a tener Juan: nueva ciudad, una esposa, nueva casa y quien sabe si en la noche de boda ya iban pensando en tener hijos.
Todos estaban solteros y desatados, bebían como locos e intentaban ligar con todas las camareras del bar, las cuales sonreían tranquilamente, porque era a lo que estaban acostumbradas con hombres que salían de fiesta.
Al salir de aquel bar, fueron a un pub donde pidieron botellas de todo tipo: whisky, ron, champan, ginebra,.. y en el pub les dejaron hasta un reservado para ellos.
-La noche es nuestra- dijo Juan subido en una de las mesas.
Todos empezaron a tararearle canciones sin sentido con su nombre. Apenas se entendía nada de lo que decían, porque casi todos iban ya borrachos.
Cuando el pub empezó a llenarse salieron ellos haciendo la Conga. Juan iba en cabeza y agarró a una muchacha la primera, para que los siguiera, casi todo el pub bailó con ellos y al terminar la larga fila que habían formado los amigos gritaron:
-¡Viva el novio! ¡Viva!
Juan estaba emocionado, no sabia bien como quería tanto a aquellos granujas con los que tantos recuerdos tenia, tantas fiestas se había pegado con ellos, tantas discusiones y enfados habían tenido pero ahí seguían a su lado.
Empezó a pensar en que haría sin ellos, ahora que se marchaba lejos. No podría gritarle por el balcón a sus vecinos José y Enrique. Tampoco podría tocarles el timbre a las cuatro de la mañana para despertarlos, ni tirarles piedras a la ventana para que le abran la puerta.
Tampoco podría ver a diario a su compañero del colegio Jesús, que todas las mañanas abría la ciudad con el olor de sus churros, de los cuales Juan siempre le robaba uno.
También estaba Manuel, con el que por ir de viaje a Madrid encontraron los dos al amor de sus vidas. Eran amigos íntimos desde la infancia, siempre soñaron con casarse juntos, pero Manuel se adelantó porque iba a ser papá y el padrino desde luego no iba a ser otro que Juan.
Y que decir de Fran y de Jorge, a los que conoció de fiesta y con los que todos los fines de semana lo pasaba tan bien, ligando, riendo, bebiendo, fumando y armando una que otra por ahí también.
Pero la pena que le daba dejar de verlos a todos a diario se le olvidaba con la sonrisa que le dejaba ella, su futura mujer, supo que todo aquello iba a formar siempre parte de sus recuerdos, pero ahora era hora de madurar y pasar a tener recuerdos donde ella también formara parte de ellos.
viernes, 7 de agosto de 2015
Atrapada
Se besaban en un mar de dudas donde él siempre era el tiburón que la atrapaba y ella la pequeña sirena que se dejaba atrapar.
No era un día cualquiera
Encendió la luz y se dio cuenta de que era de día, la apagó y de repente se hizo de noche.
Luisa caminó por el pasillo de su casa durante minutos y al llegar a la puerta habían pasado dos horas desde que comenzó.
¿Qué está pasando? -se preguntaba- ¿Me estoy volviendo loca?
Al salir a la calle una niebla espesa no le dejaba ver más de lo que tenia a dos palmos.
Decidió no coger el coche, todo lo que estaba pasando era demasiado raro.
Caminó por la calle un buen rato y no encontró a nadie.
Pasados unos buenos minutos, al girar una calle escuchó una especie de música que procedía de una casa abandonada.
Parecía haber luz en el interior, pero ella no se quería acercar demasiado. Temía por todo y a la vez por nada, porque estar en la calle ya era aterrador.
Valiente y dudosa fue a tocar a la puerta pero alguien desde dentro se le adelantó:
-Te estaba esperando- dijo un anciano con aspecto desaliñado.
Ella dio dos pasos para atrás, quedo muda, no sabia ni que decir. Todo aquello parecía de película.
-Solo estaba dando un paseo- respondió Luisa.
El anciano sonrió se quitó la vieja bata sucia que llevaba encima y le señaló un bonito sofá que había justo detrás de él.
-¿Seguro que no quieres pasar? Tenia una sorpresa para ti esta noche- Dijo sonriendo como pudo, ya que parecía tener la dentadura mal colocada.
-No, lo siento, muchísimas gracias pero tengo prisa.
-Como quieras, que pases buena noche jovencita.
Luisa retrocedió y ahora estaba más confusa, no sabia hacia donde dirigirse, y la niebla parecía estar desapareciendo un poco.
Decidió volver a la casa abandonada y preguntarle al hombre si él sabia porque su día estaba siendo tan extraño, al fin y al cabo, si la estaba esperando seria por algo, pero no encontró la casa:
- Quizá con la niebla me he despistado de dirección- pensó.
Al darse la vuelta una silueta aparecía a lo lejos:
-¿Hola? ¿Hay alguien?- gritaba un joven asustado.
Parecía otro joven perdido, así que le tuvo menos miedo que al hombre mayor y contestó rápidamente:
-Hola ¿me ves? -Agitando los brazos
El joven se acercó, iba en chándal y parecía desorientado.
-He salido a correr esta mañana, y me he visto envuelto de una niebla que apenas me dejaba ver nada ¿Que está pasando?.
-Yo tampoco entiendo nada, he tenido un día un poco raro desde que me he levantado de la cama.
-Lo mismo digo, por no estar en mi casa, no estaba ni el perro.
-Yo solo he visto a un hombre, pero ya no lo he vuelto a encontrar.
-¿El de la casa abandonada? -Preguntó el chico hasta con cara de susto
-¿Tu también lo has visto? ¿Qué te ha dicho? Porque a mi me ha invitado a pasar.
-Si, me he sentado a charlar un poco con él, parecía solo y mayor, así que no me pareció ofensivo. ¿A ti que te ha contado?
-No, yo no he pasado, me ha dado miedo entrar.
-Vaya, que pena- dijo el joven con cara de decepcionado.
-¿Por qué? ¿A ti que te ha dicho? -Pregunto ella al ver al muchacho así.
-Nada, solo me ha dicho que hoy conocería al amor de mi vida y que se habría sentado justo donde yo me he sentado. Tendré que seguir buscando a ver si encuentro a alguien más.
Ella entonce se quedó mirándolo, decepcionada, sin saber que decir, y sin saber si cogerle la mano o dejarlo ir.
Luisa caminó por el pasillo de su casa durante minutos y al llegar a la puerta habían pasado dos horas desde que comenzó.
¿Qué está pasando? -se preguntaba- ¿Me estoy volviendo loca?
Al salir a la calle una niebla espesa no le dejaba ver más de lo que tenia a dos palmos.
Decidió no coger el coche, todo lo que estaba pasando era demasiado raro.
Caminó por la calle un buen rato y no encontró a nadie.
Pasados unos buenos minutos, al girar una calle escuchó una especie de música que procedía de una casa abandonada.
Parecía haber luz en el interior, pero ella no se quería acercar demasiado. Temía por todo y a la vez por nada, porque estar en la calle ya era aterrador.
Valiente y dudosa fue a tocar a la puerta pero alguien desde dentro se le adelantó:
-Te estaba esperando- dijo un anciano con aspecto desaliñado.
Ella dio dos pasos para atrás, quedo muda, no sabia ni que decir. Todo aquello parecía de película.
-Solo estaba dando un paseo- respondió Luisa.
El anciano sonrió se quitó la vieja bata sucia que llevaba encima y le señaló un bonito sofá que había justo detrás de él.
-¿Seguro que no quieres pasar? Tenia una sorpresa para ti esta noche- Dijo sonriendo como pudo, ya que parecía tener la dentadura mal colocada.
-No, lo siento, muchísimas gracias pero tengo prisa.
-Como quieras, que pases buena noche jovencita.
Luisa retrocedió y ahora estaba más confusa, no sabia hacia donde dirigirse, y la niebla parecía estar desapareciendo un poco.
Decidió volver a la casa abandonada y preguntarle al hombre si él sabia porque su día estaba siendo tan extraño, al fin y al cabo, si la estaba esperando seria por algo, pero no encontró la casa:
- Quizá con la niebla me he despistado de dirección- pensó.
Al darse la vuelta una silueta aparecía a lo lejos:
-¿Hola? ¿Hay alguien?- gritaba un joven asustado.
Parecía otro joven perdido, así que le tuvo menos miedo que al hombre mayor y contestó rápidamente:
-Hola ¿me ves? -Agitando los brazos
El joven se acercó, iba en chándal y parecía desorientado.
-He salido a correr esta mañana, y me he visto envuelto de una niebla que apenas me dejaba ver nada ¿Que está pasando?.
-Yo tampoco entiendo nada, he tenido un día un poco raro desde que me he levantado de la cama.
-Lo mismo digo, por no estar en mi casa, no estaba ni el perro.
-Yo solo he visto a un hombre, pero ya no lo he vuelto a encontrar.
-¿El de la casa abandonada? -Preguntó el chico hasta con cara de susto
-¿Tu también lo has visto? ¿Qué te ha dicho? Porque a mi me ha invitado a pasar.
-Si, me he sentado a charlar un poco con él, parecía solo y mayor, así que no me pareció ofensivo. ¿A ti que te ha contado?
-No, yo no he pasado, me ha dado miedo entrar.
-Vaya, que pena- dijo el joven con cara de decepcionado.
-¿Por qué? ¿A ti que te ha dicho? -Pregunto ella al ver al muchacho así.
-Nada, solo me ha dicho que hoy conocería al amor de mi vida y que se habría sentado justo donde yo me he sentado. Tendré que seguir buscando a ver si encuentro a alguien más.
Ella entonce se quedó mirándolo, decepcionada, sin saber que decir, y sin saber si cogerle la mano o dejarlo ir.
martes, 28 de julio de 2015
Sin más
Sin saber porqué, todas las noches soñaba con un bonito atardecer.
Sin mirar atrás, recordaba cosas que incluso aun no había vivido.
Sin pensar en nada, intentando dejar la mente en blanco, siempre aparecía su mirada.
Sin querer, sonreía.
Queriendo, lo amaba.
Sin mirar atrás, recordaba cosas que incluso aun no había vivido.
Sin pensar en nada, intentando dejar la mente en blanco, siempre aparecía su mirada.
Sin querer, sonreía.
Queriendo, lo amaba.
Ella o él
Era superior a ella, cuando lo notaba triste ella entristecía con él. Cuando lo notaba mal, ella acababa peor. No hacia falta verlo, porque a pesar de la distancia su corazón sabia en que situación se encontraba él. Incluso algunas mañanas se desvelaba y una imagen le aparecía en la mente, una imagen triste, un pensamiento negativo y ya no podía coger el sueño, sino que velaba los sueños de él, para que pudiera dormir en paz y tranquilo.
Ella iba todas las mañanas al río, se miraba en el reflejo y cada día que pasaba se veía mas triste y con menos fuerza para hacer las cosas, no sabia que hacer para sentir la felicidad de esa persona y así poder estar ambos bien.
Cuando terminaba de darse el baño en la orilla, se sentía sola e incluso a veces lloraba rodeada de algunos pájaros que se acercaban por allí.
Durante el camino a casa siempre pensaba lo mismo: "debo dejar de pensar en él, no puedo hacer mas", pero cada semana envejecía otro poco y su fuerza interior se iba apagando cada vez mas rápido.
Y llego el día, un día en el que ella no vio aparecer su reflejo en el agua y los pájaros no acudieron a la orilla del río por primera vez. Un día en el que él se asomo a la ventana y el cielo vestía de negro y simplemente viendo las nubes sabia lo que acababa de suceder.
jueves, 23 de julio de 2015
Soñar
Aunque sepas que algo nunca se podrá hacer realidad,sueñas con ello una y otra vez, pero por mucho que quieres dejar de pensar en eso e incluso te intentas autoconvencer de no volver a soñar mas o pensar en ello, vuelve a suceder.
Quieres dejar la mente en blanco y aparece de nuevo tu imaginación traviesa y juguetona, para recordarte aquello en lo que no quieres pensar.
Deseas con todas tus fuerzas olvidarlo, y de repente,llegas a casa, encuentras un paquete, lo abres, y tiene una nota, una nota que puede cambiar el resto de tu vida. La lees y es lo que esperabas durante mucho tiempo.
Todo lo que llevabas soñando tantos meses, la fantasía que pensabas que nunca se cumpliría. Esta todo en tus manos, solo tu puedes seguir adelante responder a esa nota e intentar dejar de escuchar a tu corazón, que no para de latir cada vez mas fuerte o seguir durmiendo y al despertar seguir pensando en que eso no lo quieres volver a soñar.
Quieres dejar la mente en blanco y aparece de nuevo tu imaginación traviesa y juguetona, para recordarte aquello en lo que no quieres pensar.
Deseas con todas tus fuerzas olvidarlo, y de repente,llegas a casa, encuentras un paquete, lo abres, y tiene una nota, una nota que puede cambiar el resto de tu vida. La lees y es lo que esperabas durante mucho tiempo.
Todo lo que llevabas soñando tantos meses, la fantasía que pensabas que nunca se cumpliría. Esta todo en tus manos, solo tu puedes seguir adelante responder a esa nota e intentar dejar de escuchar a tu corazón, que no para de latir cada vez mas fuerte o seguir durmiendo y al despertar seguir pensando en que eso no lo quieres volver a soñar.
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