domingo, 6 de diciembre de 2015

Dulces recuerdos

Le pidió una gominola, pero ella se la negó.  Él no dejó de insistir y ella al final se la dio. Nunca una gominola le había gustado tanto y quiso repetir, pero la siguiente fue aún más dulce junto el sabor de sus labios, unos labios que no dejó de buscar durante toda la noche.

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