domingo, 13 de febrero de 2011

Día a día

Hay días que cuando terminan dices “Este ha sido el mejor día de mi vida” o bueno, quizá no tan exagerado, pero si que lo es de esa semana, o de ese mes.
Estos días existen porque hay días peores, en los que todo ha ido de mal en peor, en los que ojala no nos hubiéramos levantado de la cama, en los que todo lo que hagas o digas no deberías haberlo dicho o hecho. ¡Malditos días!
Pues no, hay que dar gracias a que están esos días, para poder valorar después los demás. Si un día te levantas y todo esta oscuro, al día siguiente te levantaras y podrás ver si hay un poquito de luz, y si esta todo mas oscuro, aquel primer día oscuro te parecerá poco comparado con este.
¿Entonces porque la gente se limita a llorar si algo sale mal un día? Pero quien dice llorar, dice suicidarse, que es algo que se ha puesto últimamente de moda, aunque ya se sabe que esta idea de suicidio viene de tiempo atrás, cuando los filósofos decían que era bueno, que servia para liberar el alma. 
¿Y que más da si hoy me he caído y un ladrón ha aprovechado para robarme el bolso donde tenía todos los documentos, el dinero y las llaves del coche, se me ha quemado la casa y se me ha muerto el perro dentro? 
Todo esto se puede superar como superamos tantas cosas de otros días, que  superamos porque sabemos que ya vendrán mejores, pero si tiras la toalla todo te parecerá inútil, y hagas lo que hagas dirás que no sirve para nada, pero has pasado todos los días, de cada uno de tus años y sigues vivo, así que por un día malo mas no pasa nada.

sábado, 5 de febrero de 2011

Abandonado

El mejor amigo del hombre o eso dicen algunos entendidos en animales. Los perros esos fieles compañeros que a la gente tanto le gustan y tanto quieren, aunque hay ciertas personas, si se pueden llamar así, que no saben que no es como tener un peluche.
Sam era un Beagle recién nacido que estaba en una tienda de animales esperando que  algún cliente se enamorara de su mirada y decidiera comprarlo.
Al pasar dos meses, una niña que iba paseando con sus padres se quedo en el cristal de la tienda mirando como el pequeño Sam jugaba con una pelota: "Mamá, mira, quiero uno".
Los padres al ser la única hija que tenían, le permitieron el capricho y lo compraron. El chico de la tienda sin pedir documentación, ni referencias, lo vendió como si fuera una bolsa de patatas fritas.
¿Por que no les preguntó si habían tenido animales antes? ¿Por que no les dio consejos para cuidar al perro? Se supone que los venden para darles una casa y una familia que los cuide y les den lo que necesitan ¿no?

Sam llegó a su nueva casa. No tardo nada en acostumbrarse a aquel pequeño piso. Las primeras noches durmió en la habitación de la niña, ya que era pequeño, pero después empezaron a acostumbrarlo a dormir en el balcón. El perro al no estar acostumbrado a dormir fuera, se  pasaba las noches llorando y ladrando para que le dejaran entrar a la casa.  Además, lo sacaban poco a pasear a la calle, así que sus necesidades las hacia en casa o en el balcón. Los padres, sin llegar a tener a Sam mas de un mes, decidieron regalarlo. Decían  no querer a Sam porque estaban hartos de él, porque hacia sus necesidades por todos los sitios que pillaba, que la casa olía a perro y que ladraba mucho.
¿Qué se pensaban, que su hija quería un simple peluche para decoración de su cama? La niña quería un ser vivo, un animal de compañía, no una muñeca que la puedes tener en cualquier sitio de casa sin que pida comida ,ni agua,sin dar gastos, y sin ensuciar nada. Es muy cómodo comprarlas, no dan follón, pero Sam no tenía la culpa de que ellos no comprendiesen que era como tener un niño, no como tener un juguete.

Ninguno de sus conocidos querían perros, ya fuera porque tenían o porque no les gustaban. Así que, lo abandonaron. Lo dejaron solo a las afueras de la ciudad. Sam estaba perdido, desorientado, había estado poco en la calle y de momento se encontraba con que iba a pasar el resto de sus días vagando por ella.
 Se enfrento a otros perros mayores que le mordían, a parásitos como las pulgas, a estar sin comer varios días, a no tener agua, ni comida y a estar sucio ,por lo que la gente que lo veía sentían pena pero no se acercaban porque les daba asco.
Sam estaba muy enfermo y abandono su cuerpo en la carretera de aquella ciudad por la que llevaba andando mas de dos semanas. Un camión fue el que le quito la enfermedad y el sufrimiento para siempre, llevándolo, quien sabe, si a un lugar mejor que el que tenia aquí en la Tierra.