domingo, 4 de mayo de 2014

Pensando en el futuro

Siempre llevaba un ramo de flores, nadie sabia por qué. 
Nunca se sabia cuando podía llegar el amor de su vida o la muerte y para ambos casos le servía. 

Una vez...

Solo lo vi una vez, y esa vez me fue suficiente para enamorarme de él. Iba muy elegante, uniformado, con su traje de militar.
Cruzamos dos palabras y fueron las palabras mas bonitas que me habían dicho en todo el día: "Buenas noches".

Encantada de conocerte

Llegué al pub, ese donde todos los sábados encontraba a mis amigos bebiendo cerveza y a mis amigas vestidas y maquilladas de tal forma que apenas las podía reconocer. Tras muchas copas junto a la barra, donde las canciones sonaban de fondo, lo conocí a él. Era perfecto, guapo, simpático, elegante y me declaraba su amor siempre que me veía.
La pena, es que yo nunca me acordaba de nada al día siguiente y todos los sábados lo volvía a conocer.