El primer día le enseñó su casa, cada rincón, hasta las habitaciones que aún tenía en obras.
El segundo día la invitó a comer, demostrando sus dotes culinarias.
El tercer día la llevó a dar un paseo, con invitación de cerveza incluida.
Y al cuarto día... le hizo el amor en cada esquina de la casa, la comió a besos, la roció de cerveza para probar aquellos pezones cubiertos de su bebida favorita, la paseó en brazos desnuda del salón a la cocina, donde la estampó contra la nevera y aquel electrodoméstico por unos minutos no sirvió para enfriar nada, sino todo lo contrario. Por último, se hicieron unos crepes, para terminar aquella fantástica tarde. Probándose ahora cubiertos de chocolate, porque los labios les pareció poco y prefirieron convertir sus cuerpos en un gran pastel.
martes, 31 de enero de 2017
domingo, 29 de enero de 2017
Sin notar, anoto.
Si algo tengo claro es que él ha sido quien más me ha aguantado llorando.
Ha sido quien me ha intentado animar a base de películas y sonrisas, mezcladas con palomitas.
Y esto no lo hizo porque viese la oportunidad del desamor, como el momento oportuno para intentar conquistar mi corazón, como bien hacen muchos otros. Aunque quizás si lo hizo con esa intención de ocupar el hueco que otro abandonó, pero al menos no se le notó.
Y es que luego dicen "que los hombres son todos iguales", pero no es verdad o quizás a algunos no se les nota.
Ha sido quien me ha intentado animar a base de películas y sonrisas, mezcladas con palomitas.
Y esto no lo hizo porque viese la oportunidad del desamor, como el momento oportuno para intentar conquistar mi corazón, como bien hacen muchos otros. Aunque quizás si lo hizo con esa intención de ocupar el hueco que otro abandonó, pero al menos no se le notó.
Y es que luego dicen "que los hombres son todos iguales", pero no es verdad o quizás a algunos no se les nota.
miércoles, 25 de enero de 2017
Cenicienta se escapa
Una bella adolescente quería ir a la fiesta de un conocido del barrio. Todas las chicas de su clase iban a ir, porque al joven lo consideraban el más guapo de todo el instituto.
Los padres de Cenicienta no la dejaron ir. En sus cabezas pasaban imágenes de sexo, droga y alcohol, así que la encerraron en la habitación.
Cenicienta estaba en una época rebelde y por la ventana saltó. Se fue a la fiesta a escondidas y sus mallas más ajustadas lució. Llevaba un top que dejaba al descubierto el ombligo, porque quería ir a la última moda. Dejó a todos los chicos de la fiesta con la boca abierta. Pero...¿Y el chico de sus sueños? ¿Por qué no se acercó a robarle unos cuantos besos?
Al final ella acabó castigada, sin ser besada y todo por culpa de ser fotografiada bailando con sus nuevos amigos que, al subir las fotos a facebook, le dieron a los padres de Cenicienta todas las pistas que necesitaban para encontrar a su hija, que en la cama no estaba.
El castigo de esta niña rebelde fue un conjuro para no poder nunca tener a ese joven apuesto al que ella quisiera sostener entre sus brazos, bajo caricias, besos y abrazos.
Lo que sus padres no predijeron fue que el hechizo terminaba si ella de un hombre no se enamoraba. Y al estar tanto tiempo sin poder acercase a los hombres, descubrió que le gustaban las mujeres de su alrededor.
Se lo contó a su mejor amiga, avergonzada, por miedo a que su familia la rechazara. Ella la ánimo a lanzarse, a probar enamorarse y al ellas dos besarse, rompieron el hechizo y hasta pudieron casarse.
Y colorín, colorado, bésala ya si aún no la has besado.
Los padres de Cenicienta no la dejaron ir. En sus cabezas pasaban imágenes de sexo, droga y alcohol, así que la encerraron en la habitación.
Cenicienta estaba en una época rebelde y por la ventana saltó. Se fue a la fiesta a escondidas y sus mallas más ajustadas lució. Llevaba un top que dejaba al descubierto el ombligo, porque quería ir a la última moda. Dejó a todos los chicos de la fiesta con la boca abierta. Pero...¿Y el chico de sus sueños? ¿Por qué no se acercó a robarle unos cuantos besos?
Al final ella acabó castigada, sin ser besada y todo por culpa de ser fotografiada bailando con sus nuevos amigos que, al subir las fotos a facebook, le dieron a los padres de Cenicienta todas las pistas que necesitaban para encontrar a su hija, que en la cama no estaba.
El castigo de esta niña rebelde fue un conjuro para no poder nunca tener a ese joven apuesto al que ella quisiera sostener entre sus brazos, bajo caricias, besos y abrazos.
Lo que sus padres no predijeron fue que el hechizo terminaba si ella de un hombre no se enamoraba. Y al estar tanto tiempo sin poder acercase a los hombres, descubrió que le gustaban las mujeres de su alrededor.
Se lo contó a su mejor amiga, avergonzada, por miedo a que su familia la rechazara. Ella la ánimo a lanzarse, a probar enamorarse y al ellas dos besarse, rompieron el hechizo y hasta pudieron casarse.
Y colorín, colorado, bésala ya si aún no la has besado.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)

