domingo, 7 de febrero de 2016

En sus brazos

A penas se conocieron, los disfraces hicieron un buen trabajo en ese frío carnaval. Terminaba un gran desfile donde niños y mayores disfrutaban con bailes y sin parar.

Al cruzarse sus miradas entre la multitud, la alegría les invadió y en un gran abrazo se notó.
Ella helada, se refugio en sus brazos de aquel aire frío de madrugada. Él la acariciaba como si de cristal frágil se tratara y un beso le dió antes de despedirse de ella, porque supo que en aquella noche de carnaval iba a ser difícil verla, y aún así la encontró, por lo que ganas le daban de no soltarla de sus brazos.

Se tenían que despedir, no fueron más que 5 minutos juntos, pero fueron los 5 minutos más felices de aquella noche.

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