Si algún día te quedas sin papel donde escribir, te dejaré hasta las piedras de mi jardín.
Si algún día te faltan ganas de reír, te dejaré mi sonrisa y me quedaré con tu sufrir.
Si algún día no puedes respirar, te doy hasta mi último aliento para no verte mal.
Y es que cuando algún día te he necesitado siempre has estado a mi lado y eso jamás lo he olvidado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario